martes, 20 de marzo de 2012

Hablemos...La memoria un problema del Alzheimer...

 
Un posible caso de perdida de memoria en un paciente de Alzheimer podría ser:
"Josefa tiene 75 años padece Alzheimer en 2 Nivel. Su marido hace 10 años que murió y ella ahora cree que el esta trabajando de paseo y espera su llegada. Sus hijas le recuerdan que no esta y ella reconoce que es verdad.
Diagnosticada hace 2 años. Hecha de menos a su madre que murió hace 12 años.
Siempre fue una mujer de carácter tranquilo pero ahora su carácter ha cambiado a ser un poco mas conflictivo.
Pregunta  mucho por sus vecinas del pasado.
Antiguamente trabaja en una tienda llevando la contabilidad. Sabe leer y escribir y multiplicar. Sufrió una caída y hubo fisura de pelvis, le duele mucho las rodillas y camina con apoyo.
Pregunta mucho que día es hoy y la hora en la que estamos."
Muchos se verán reflejados en este caso...todo esto tiene una explicación...

Memoria
La memoria reciente se altera progresivamente, el enfermo olvida los sucesos recientes. No se acuerda de lo que acaba de comer; acusa a sus amigos de abandonarlo porque no vienen a visitarlo. No puede asimilar o comprender los hechos nuevos: un matrimonio, el fallecimiento de un pariente (como sucede en nuestro caso). Sin embargo, el recuerdo de hechos lejanos persiste aunque los sitúe mal en el tiempo en que transcurrieron: el enfermo pide noticias de su madre fallecida recientemente o menciona a personas a las que no ha visto desde hace años.


Comportamiento
Este es el momento de las reacciones desmesuradas, es decir, violentas y desproporcionadas respecto al motivo que las ha desencadenado. Puede acusar al familiar de robarle sino encuentra su monedero; monta en cólera e incluso se vuelve agresivo si se insiste para que se bañe; grita e intenta soliviantar a la gente cuando se le lleva en coche. Cuanto más depende de otros más se irrita. Su fatiga aumenta y no hace nada sin que se le estimule. Experimenta miedos injustificados; un ruido, una cortina que se mueve o una luz pueden desencadenarlos.
Camina durante horas de un lado a otro. Se levanta durante la noche y prepara su maleta para volver a casa.


Lenguaje y comprensión
La comunicación con los demás se enlentece: habla menos, su vocabulario se empobrece, repite siempre las mismas frases durante horas. Cuando responde a las preguntas lo hace lentamente, buscando las palabras; no acaba las frases.
Coordinación de gestos
Cada vez es más difícil. Sus gestos son imprecisos: se abrocha mal los botones, sostiene mal su tenedor o su cuchillo. Pierde el equilibrio, lo que puede ser peligroso si en la casa hay escaleras. Se golpea con facilidad y las caídas son frecuentes. Enlentece sus movimientos y necesita que lo ayuden para ir a su habitación o al baño. Pueden aparecer movimientos anormales como temblores, contracturas musculares o convulsiones.

Actividades cotidianas
Su creciente confusión hace que le resulte cada vez más difícil enfrentarse a la vida diaria. No es capaz de elegir ni entre sus ropas, pues se viste sin importarle como, y sin tener en cuenta la estación o los convencionalismos sociales; entre los platos que pone en la mesa ni entre las etapas habituales de su baño o ducha: 
¿cuándo desvestirse?, ¿cuándo enjabonarse?, ¿cuándo secarse?
Por otro lado pierde su autonomía ya que no puede conducir, ni viajar en metro o en autobús sin compañía. Se pierde incluso en un trayecto que le es familiar.
Puede dedicarse a actividades peligrosas para sí mismo y para los demás como abrir la llave del gas sin encenderlo, u olvidar su cigarrillo y prender fuego por accidente. Es decir, el enfermo debe ser vigilado las 24 horas del día, lo que significa que sus familiares deben prestarle atención constante.

Colaboración: Almudena....

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